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el reino de dios

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Pentecostés y el Espíritu Santo

espiritu santo

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La palabra pentecostés quiere decir quincuagésimo o número cincuenta.  Era el nombre dado por el pueblo judío a la fiesta de las semanas que se celebraba después de siete semanas a partir de la pascua. Tras la destrucción del primer Templo, la celebración del Pentecostés entre el pueblo judío se transformó en una celebración de la ley de Moisés en el Sinaí.

Esta fiesta atraía a gran número de peregrinos judíos de todas partes del mundo, ya que venían a adorar en Jerusalén. Se estima que los que llegaban a Jerusalén para las festividades religiosas llegaban hasta los cien mil. Muchos de ellos peregrinos, ya que algunos decidían pasar sus últimos días en la ciudad.

Luego el libro de los Hechos nos habla de que cuando estaban reunidos en oración, sentados en una casa, cuando de repente, sin anuncio alguno, de manera inesperada, se oye de lo alto un gran estruendo “como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados”. Luego se reseña que se les “repartieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos”. En el versículo 4, Lucas nos indica la causa de todo esto, porque estaban siendo llenos del Espíritu Santo. Como consecuencia comenzaron hablar en otras lenguas.

En el versículo de Hechos 2:7 habla de galileos. El término galileo se emplea aquí como sinónimo de cristiano. Hay pruebas de que el término se usó así, en sentido peyorativo por largo tiempo. Lo importante es resaltar que los que escuchaban, entendían las maravillas de Dios en su propia lengua o idioma.

Pero tenemos aquellos que se burlan, no son los que escuchan a los cristianos o galileos, hablar en su propia lengua. Estos estan presentes en la multitud, pero el milagro les pasa desapercibido, no se maravillan de lo que estan viendo, y por ende se burlan. Aunque se trata de uno de los milagros mas sorprendentes de todo el texto bíblico, estos no lo perciben.

Pero en  el desarrollo de la iglesia, es el Espíritu Santo se manifestaría de diferentes formas, de acuerdo a su libertad. Juan 3:8 dice “sopla de donde quiere” y la variedad de dones es sorprendente (1 Co. 12:8-11), y los da de acuerdo como el Espíritu Santo quiere.

El Espíritu Santo actúa, no para hacer que todos se conformen al mismo patrón o que todos seamos iguales, mas bien hace accesible la gracia de Dios a todos por igual, no importa tu cultura, e idioma.

Manifiestas son las obras de la carne

Romanos 1:28-32

28 Y como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a una mente reprobada, para hacer cosas que no convienen;

29 estando atestados de toda injusticia, fornicación, perversidad, avaricia, maldad; llenos de envidia, homicidios, contiendas, engaños y malignidades;

30 murmuradores, detractores, aborrecedores de Dios, injuriosos, soberbios, altivos, inventores de males, desobedientes a los padres,

31 necios, desleales, sin afecto natural, implacables, sin misericordia;

32 quienes habiendo entendido el juicio de Dios, que los que practican tales cosas son dignos de muerte, no sólo las hacen, sino que también se complacen con los que las practican.

Romanos 13:13-14

13 Andemos como de día, honestamente; no en glotonerías y borracheras, no en lujurias y lascivias, no en contiendas y envidia,

14 sino vestíos del Señor Jesucristo, y no proveáis para los deseos de la carne.

1 Corintios 5:9-10

Os he escrito por carta, que no os juntéis con los fornicarios;

10 no absolutamente con los fornicarios de este mundo, o con los avaros, o con los ladrones, o con los idólatras; pues en tal caso os sería necesario salir del mundo.

1 Corintios 6:9-10

¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones,

10 ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios.

2 Corintios 12:20-21

20 Pues me temo que cuando llegue, no os halle tales como quiero, y yo sea hallado de vosotros cual no queréis; que haya entre vosotros contiendas, envidias, iras, divisiones, maledicencias, murmuraciones, soberbias, desórdenes;

21 que cuando vuelva, me humille Dios entre vosotros, y quizá tenga que llorar por muchos de los que antes han pecado, y no se han arrepentido de la inmundicia y fornicación y lascivia que han cometido.

Gálatas 5:19-21

19 Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia,

20 idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías,

21 envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios.

Efesios 4:31

31 Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia.

Efesios 5:3-5

Pero fornicación y toda inmundicia, o avaricia, ni aun se nombre entre vosotros, como conviene a santos;

ni palabras deshonestas, ni necedades, ni truhanerías, que no convienen, sino antes bien acciones de gracias.

Porque sabéis esto, que ningún fornicario, o inmundo, o avaro, que es idólatra, tiene herencia en el reino de Cristo y de Dios.

Colosenses 3:5-8

Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría;

cosas por las cuales la ira de Dios viene sobre los hijos de desobediencia,

en las cuales vosotros también anduvisteis en otro tiempo cuando vivíais en ellas.

Pero ahora dejad también vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, blasfemia, palabras deshonestas de vuestra boca.

1 Timoteo 1:8-11

Pero sabemos que la ley es buena, si uno la usa legítimamente;

conociendo esto, que la ley no fue dada para el justo, sino para los transgresores y desobedientes, para los impíos y pecadores, para los irreverentes y profanos, para los parricidas y matricidas, para los homicidas,

10 para los fornicarios, para los sodomitas, para los secuestradores, para los mentirosos y perjuros, y para cuanto se oponga a la sana doctrina,

11 según el glorioso evangelio del Dios bendito, que a mí me ha sido encomendado.

2 Timoteo 3:2-5

Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos,

sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno,

traidores, impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios,

5 que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella; a éstos evita.

Andar muerto en nuestros delitos y pecados

La Palabra de Dios dice que andamos muertos en nuestros delitos y pecados, alejados de Cristo seguimos al mundo, sus deleites y deseos. Siendo gobernados por la voluntad de la carne y de los pensamientos, y somos hijos de ira; no Hijos de Dios!

adulterio

Efesios 2: 2

“..siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia”

Al ser hijos de ira reflejamos lo que somos diariamente con nuestros actos, con nuestra forma de ser que es vista y es reflejada hacia los demás.

Gálatas 5:19 dice:

“Y manifiestas son las obras de carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas, no heredarán el reino de Dios

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